quién caminará sobre los rieles, en las tardes de lluvia del frio Valdivia?
se acabarán relojes sin su tictac
y los andenes vacios en las interminables goteras
sembraran dudas del incierto verano.
cuando yo no esté, no existirán las viajeras retrasadas,
ni formales caballeros increpadores,
cuando la infatigable memoria,
cierre sus largos párpados
ya no habrán jefes de estación,
ni andenes sin recorrer,
el humo habrá dejado de pasear,
por los durmientes de robles,
y el silbido de un vagabundo
nos recordará el pito del tren,
a quien este poema le recordará
las vacaciones estivales,
algún mochilero fracasado con olor a cerveza,
y el tronar de locomotoras anácronicas
vestiran de nubes de humo
la estación del recuerdo
sera el último tren.
el que cierre por siempre el escenario
y los pequeños pueblos,
de nombre impronunciables,
esperarán su regreso de nunca jamás
los dedales de oro de la orilla de la linea
apagaran los oros,
para despertar en otro viaje del cometa de luz
hasta cuando la emoción se contendra
en lágrimas al descubrir una estrella fugaz?
dime al oido .... tren que me recordarás,
en cada tiquitiqui
de tu metálico caminar,
y el despertar paralitico del sueño del tren
en los barriales mapuches de mi poema
el olor a mantas de castilla mojada
y a corderos húmedos,
dime quien no se rie
cuando saltan las gallinas por las vias ,
como un terremoto de júbilo al pasar el tren?
me pregunto .....
quien devolverá los recuerdos,
solo los silencios interminables del campo,
solo los girasoles aclamaran el dia mundial de la poesía
rescatados por la nostalgia,
mi tren seguirá pregonando en la memoria
como un tartamudo ,
como un poema en la tarde discreta,
del juego de cartas,
este poema debe ser leído por amigos desconocidos
o por viajeros retrasados
como un funeral de la primavera
en días de invierno lluviosos y febril,
dia de trenes..... recordados